Cada dragón es diseñado, tejido y confeccionado a mano en el laboratorio DragonFlow.
Desde la concepción de su forma hasta el último detalle de equilibrio y peso. El proceso comienza con la observación del movimiento y el comportamiento del aire, para luego traducirse en estructuras flexibles que respondan al flujo, la fuerza y la intención del entrenamiento.
La cabeza del dragón contiene un cráneo de metal que combina estructura firme con peluche textil, logrando una forma expresiva, equilibrada y segura para la práctica.
Todo el conjunto está diseñado para resistir el uso continuo sin perder presencia ni belleza.
Utilizamos telas tipo seda de alta resistencia, lavables y flexibles, que permiten un vuelo fluido y duradero, Cada pieza atraviesa un proceso consciente donde el tiempo, la atención y la intención son tan importantes como la técnica, dando como resultado dragones únicos, con carácter propio y energía singular.
