La confección textil es el corazón del laboratorio.
Cada corte, costura y ensamblaje es realizado por manos artesanas que combinan oficio, precisión y sensibilidad estética.
Los estuches–peluche no solo cumplen una función protectora: son concebidos como nidos que resguardan al dragón, conservan su forma y refuerzan su identidad.
A través de texturas, colores y detalles, el estuche se convierte en una extensión del dragón, fortaleciendo el vínculo emocional y el cuidado consciente entre la pieza y su guardián.
